Este domingo te traigo una inquietud. Y no es falta de técnica.
Es esa sensación de que, a veces, hacés todo “bien”… y aun así el resultado cambia.
Misma fórmula. Mismo diagnóstico. Distinto resultado.
Y ahí aparece la pregunta: ¿fue el cabello? ¿Fue el producto? ¿Fui yo?
No es ninguna de las tres por separado. Es lo que pasa entre ellas… y no estás viendo.
La colorimetría no falla.
Lo que falla es no tener un método que contemple lo invisible.
Porque hay un momento clave que define todo: la oxidación.
Ese punto donde el color deja de ser lo que pusiste… y empieza a convertirse en lo que el cabello permite.
Ahí es donde se pierde el control. Y donde nacen las diferencias.
Si no entendés eso en profundidad, vas a seguir ajustando sobre resultados… en lugar de anticiparlos.
Por eso esta vez no quiero que te quedes con la duda.
El miércoles 20 de mayo voy a abrir una sala técnica online para meternos de lleno en lo más complejo de la colorimetría: la oxidación del cabello.
Va a ser corta, de una hora, directa y mucho más interactiva que la anterior. Porque no es para escuchar… es para enfrentarlo juntos.
La última sala libre fue de nivel inicial. Esta no. Acá vamos a entrar en el punto donde realmente se define el resultado: los fondos de aclarado y cómo redefinen la universalidad de la colorimetría.
Ya me conocés. Creo profundamente que la educación tiene que estar al alcance de todos. Por eso va a tener un valor simbólico. Un solo objetivo: que te comprometas… y estés presente.
Vamos a develar lo que hace que un color sea predecible… o no.
Si sentís que esto es lo que te está faltando, ya sabés por dónde seguir: Reservá tu lugar acá
Colorín colorado… la sala técnica se ha activado.