¡Buenas noches! Pasó una semana desde la Sala Técnica presencial y todavía sigo procesando todo lo que vivimos. Fue uno de esos días que te recuerdan por qué vale la pena dedicar tantas horas a enseñar.
Quiero agradecer especialmente a cada uno de los que decidió estar ahí. Pero, sobre todo, a los Arquitectos del Color que compartieron sus testimonios delante de todos. Verlos explicar cómo cambió su manera de pensar el color fue, sin dudas, el mejor cierre posible para esa jornada. Porque al final, un mentor no mide su trabajo por lo que enseña, sino por lo que sus alumnos son capaces de hacer sin él.
Esta semana estuve bastante menos visible. Y fue por una buena razón: me dediqué a revisar el material grabado, editar reels y, principalmente, seguir trabajando en el módulo de Matemáticas del Color. Aunque ya tuvimos la sesión presencial, sigo convencido de que ese módulo merece todo el tiempo que haga falta. Porque ahí ocurre el verdadero cambio: es el momento en el que el colorista deja de memorizar fórmulas y empieza a entender por qué funcionan. Deja de probar. Empieza a calcular. Y cuando podés calcular un resultado antes de preparar la mezcla, ya no dependés de la suerte. Dependés de tu criterio.
Por eso me demoré un poco en subir el contenido definitivo a la plataforma. Y me lo permito, porque prefiero entregar una herramienta que realmente transforme la forma de trabajar antes que cumplir una fecha con algo que todavía podía ser mejor. Ese acompañamiento que estamos construyendo con los Arquitectos del Color recién empieza, y quiero que tenga la calidad que merece.
Y como toda arquitectura necesita nuevos constructores: ya puedo contarte que la segunda edición de Arquitectura del Color™ comienza el próximo 18 de agosto. En los próximos días voy a ir compartiendo toda la información. Después de ver lo que pasó con esta primera generación, tengo más claro que nunca hacia dónde quiero llevar este proyecto.
También tengo otra noticia que me llena de orgullo: este 2 de agosto voy a participar como jurado de Color en el Mundial de Peinadores del Uruguay. Es un honor enorme que hayan confiado en mí para evaluar una disciplina que forma parte de mi vida desde hace tantos años. Si vas a estar por ahí, acercate — más allá de la competencia, estos encuentros hacen crecer a toda la profesión. Nos permiten aprender, inspirarnos y seguir elevando el nivel de nuestra industria.
Y una última novedad: dos marcas que acompañan este proyecto prepararon un beneficio para esta comunidad. Por un lado Oliva Distribuciones, y por otro Kiepe Uruguay. Cada una con su propio descuento especial, disponible solo para quienes forman parte de Colorín Colorado.
Siempre intento que esta comunidad no solo crezca en conocimiento, sino que también tenga acceso a oportunidades concretas gracias a quienes acompañan este proyecto. Así que si estás leyendo esto y todavía no estás suscripto, sumate acá — los descuentos viajan por mail, solo para la comunidad.
Y para quienes me preguntaron… sí: las Salas Técnicas virtuales vuelven muy pronto. La presencial fue una experiencia increíble, pero sigo creyendo profundamente en esos espacios abiertos donde cualquier estilista puede descubrir una idea que le cambie la forma de trabajar. Muy pronto te voy a contar la fecha de la próxima.
Para pensar: hay una diferencia enorme entre hacer color y comprender el color. El primero depende de la experiencia. El segundo depende del conocimiento. Y cuando entendés el porqué de cada decisión, dejás de trabajar con incertidumbre. Trabajás con intención. Y eso cambia absolutamente todo.
Nos leemos el próximo domingo.
Colorín colorado… este secreto todavía no está develado.