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Colorín Colorado

Conocé las reglas antes de romperlas

Acompañé a una estilista en el photoshoot de una competencia y confirmé algo: para ser creativo con seguridad necesitás conocer las reglas que estás rompiendo. Más MENTOR con 86 miembros.

Este domingo me toca contarles algo un poquito diferente. Esta semana tuve una de esas experiencias que hacía muchísimo tiempo no tenía: me tocó acompañar a una estilista en la preparación de un photoshoot para una competencia. No puedo contarles todavía qué va a presentar, ni para quién está compitiendo, porque justamente parte de la gracia es esperar a que llegue el momento y después podamos ver todo publicado.

Pero sí puedo contarles un poquito de lo que estuvimos haciendo. La propuesta parte de una tendencia de una marca y de una categoría determinada, y desde ahí comenzamos a trabajar la propuesta visual. En este caso, el concepto de color elegido fue un monocromático con un bloque de iluminación.


Y acá apareció algo que me encanta: para llegar a un resultado creativo también hay que hacer pruebas. Bloques de cabello. Diferentes formulaciones. Diferentes tonos. Pruebas. Correcciones. Volver a probar. Porque una cosa es tomar el color que te entrega una marca y reproducirlo. Y otra muy distinta es preguntarte: ¿qué pasa si voy un poco más allá? ¿Y si mezclo? ¿Y si modifico? ¿Y si busco exactamente ese tono que tengo en la cabeza?

Ahí aparece la creatividad. Y también aparece la técnica. Porque para poder ser creativo con seguridad necesitás conocer las reglas que estás rompiendo. Las formas geométricas que trabajamos, por ejemplo, no estaban ahí simplemente para decorar. Funcionaban como bloques de color dentro de la estructura del cabello, casi como si el propio color se convirtiera en un tocado.

Y hubo otra decisión interesante: cómo mostrarlo, pelo suelto o recogido. Le planteé las dos posibilidades a la estilista, porque hay algo que para mí es fundamental: si el color es protagonista, el peinado no puede esconderlo. Después, obviamente, la decisión final es del estilista. Y ahí es donde más disfruto estar. No necesariamente haciendo yo, sino acompañando a quien está haciendo. Porque, si hay algo que me apasiona de la educación, es justamente eso: ver cómo otro profesional trabaja con sus manos, entender qué quiere conseguir y ayudarlo a llegar un poquito más lejos.

Hacía tanto que no era parte de esas preparaciones que cuando miré el reloj habían pasado seis horas. Me divertí y también me hizo pensar en algo. Siempre digo que no soy artista, y muchas veces me dicen “pero vos también sos creativo”. Sí, claro. Pero yo elegí otro lugar: enseñar las bases, enseñar las reglas, enseñar el porqué, enseñar a pensar. Para que después cada profesional pueda romper esas reglas como artista.

Creo que ahí está justamente la conexión entre esto que hice esta semana y todo lo que vengo construyendo con Arquitectura del Color. Cuando trabajás con método, la creatividad no desaparece. Al contrario, se vuelve más libre. Porque cuando conocés el resultado que produce una fórmula, cuando entendés cómo funcionan los pigmentos, cuando podés hacer una prueba y saber qué estás buscando, dejás de gastar energía en ensayo y error. Podés ir directamente hacia lo que imaginaste. Y eso, para mí, también es creatividad.

Por eso, si hace tiempo que solamente trabajás coloraciones comerciales y sentís que perdiste ese espacio de juego, tengo una recomendación: competí. En serio. Hay muchísimas competencias: la UPU, Centro Patronal, Style and Color Trophy, Trend Vision, One Shot de Behind the Chair y muchas más. Buscá una. Anotate. Prepará algo. Porque competir te obliga a salir de lo conocido. Te da un espacio para crear, para probar, para jugar. Y sí, también te da esa cuota de adrenalina y dopamina cuando llega el momento de escuchar “ganaste”. Pero incluso antes de saber si ganaste, ya ganaste algo: volviste a crear. Y eso, después de tantos años trabajando, también hace falta.


Y mientras tanto, la semana también tuvo otras cosas. MENTOR ya llegó a 86 miembros. La comunidad sigue creciendo y tomando forma, y cada vez hay más movimiento dentro de ella.

También estuve en Probeco Experience, y tengo que decir que me sorprendió. Yo esperaba encontrarme con una propuesta mucho más “multiloca” en pasarela y terminó siendo bastante más comercial de lo que imaginaba. Hasta las VANAS de PRAVANA estuvieron sobrias. Y la verdad, fue una experiencia muy linda.

Mientras tanto, yo sigo detrás de escena. Transcurre el segundo módulo de Arquitectura del Color para esta semana, y esta edición, por segunda vez, trascendió la frontera uruguaya: contamos con una colega de New Jersey, USA. En breve voy a subir a la comunidad Decoloraciones Globales para todos los miembros de MENTOR. Así que, como ven, una semana bastante movida.

Pero si tuviera que quedarme con una sola reflexión de estos días sería esta: hacete lugar para crear. No importa si hace 15 años que no hacés un tocado. No importa si nunca competiste. No importa si sentís que “no sos creativo”. Probá. Jugá. Armate una “cookie” de colores, como la de la foto de acá abajo, y armate una carta de colores divertida y única. Probá una fórmula. Armá algo con tus manos. Le apodé “Hair Color Cookie”.

Hair Color Cookie

Porque practicar, practicar y practicar también es una forma de aprender. Y quizás, en el medio, descubras que había una parte de vos que hacía tiempo no invitabas a trabajar.

Colorín colorado… la creatividad también se entrena.