Recursos · Simulador

¿Cuánto dinero se te escapa con las correcciones de color?

Descubrí cuánto pueden costarte las correcciones de color a lo largo de un año y qué representan frente a la facturación de tu peluquería.

Una corrección no consume solamente producto. También ocupa tiempo de trabajo y puede comprometer la rentabilidad de un servicio. Poné tus números sobre la mesa y descubrí el impacto.

Completá los datos con los valores reales de tu negocio. El cálculo es una estimación orientativa.

Tus datos no quedan registrados en ningún lado. No se envían ni se guardan: solo sirven para simular, acá en tu navegador.

Tus números

Valores de ejemplo

La moneda solo cambia cómo se muestran los importes: no se convierte nada.

Usá el precio promedio que paga una clienta por un servicio de color.

Ingresá lo que realmente pagás por el tubo, no el precio de venta al público.

Contá las correcciones que requieren volver a trabajar un color porque el resultado no fue el esperado.

Usá tu facturación mensual aproximada. Si no la conocés, podés completar el resto del simulador.

¿Qué porcentaje de tu facturación estimás que te queda como ganancia?

Seleccioná una referencia para estimar tu ganancia. No es una rentabilidad garantizada ni un promedio universal: la rentabilidad real depende de los costos y gastos de cada negocio.

Esto es lo que gastás en producto para corregir colores.

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por año, solo en producto (medio tubo por corrección)

Por mes
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Correcciones al año
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Tubos completos al año
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Equivale al precio de
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¿Qué representa frente a tu ganancia estimada?

Facturación anual estimada
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Ganancia anual estimada (35 %)
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Producto para correcciones al año
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Parte de la ganancia estimada
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Es una estimación orientativa del producto que consumen las correcciones. No es una pérdida neta: no incluye el tiempo, ni supone que dejes de cobrar el servicio.

El producto no es el único costo.

Una corrección también ocupa tiempo de trabajo. Si ese tiempo desplaza un turno que podrías haber vendido, el impacto económico puede ser mayor.

Arquitectura del Color™

El color también se mide en rentabilidad.

Cuando una corrección se vuelve habitual, el problema no siempre está en el producto. A veces empieza mucho antes: en el diagnóstico, en la interpretación de la base, en la elección de la fórmula o en no comprender qué resultado podemos esperar de una oxidación.

Entender la arquitectura del color te permite tomar decisiones con criterio, reducir errores evitables y trabajar con mayor previsibilidad.

No se trata de prometer que nunca vas a corregir un color. Se trata de entender mejor lo que hacés para no depender de la prueba y el error.

Conocé Arquitectura del Color